
El Foro Social Mundial – que este año se celebra en Belem (Brasil)-
sigue haciendo camino al andar, transitando de lo local a lo global y
viceversa. Coincidiendo con el elitista Foro Económico Mundial de
Davos y, al contrario que éste, abriendo sus puertas a todos aquellos
que deseen participar de la elaboración de “otro mundo posible” y cada vez más urgentemente necesario : para mostrar la existencia en todo el planeta de miles de experiencias y propuestas de transformación de este mundo en crisis económica, social y medioambiental.